Introducción:
El soñar tiene una importancia
vital para nuestra salud física y mental. Una tercera parte de nuestras vidas
lo pasamos durmiendo.
Morfeo, es el responsable que
podamos dormir o soñar según la mitología griega. “Ha caído en los brazos de
Morfeo”, una frase muy famosa que describe el estado de dormir.
Siguiendo la leyenda griega,
Morfeo era hijo de Nix, la diosa de la noche, que lo concibió sin intervención
masculina.
Tuvo muchos hermanos entre
ellos Hipnos, dios del dormir y no del sueño. Obedeció a Heras para que
durmiera al propio Zeus, pero se despertó de forma muy iracunda. Tuvo que intervenir
su propia madre para que no fuera desalojado y arrojado del propio monte Olimpo
o quizás al propio Tártaro, especie de abismo que se usaba como mazmorra para
los delincuentes para posteriormente ser juzgados y condenados.
Morfeo se le suele representar
con alas de mariposas o de murciélago y corona de amapolas o de adormideras.
Mientras que a Hipnos se le suele representar como un hombre joven desnudo con
alas en las cienes.
Después, de numerosos escritos
de Ovidio y de mitología griega y romana ha llegado a nuestros días hasta la
propia medicina por el uso del famoso y poderoso narcótico de la morfina.
Hasta mediados del siglo XX se
pensaba que el acto de dormir consistía simplemente en una disminución de la
actividad cerebral y no conocíamos las consecuencias de tener un buen dormir,
es decir, tener un mal dormir y sus consecuencias a nivel físico, mental y
conductual.
Conceptos
Generales del Sueño:
Funciones del Sueño.
Siempre se han planteado dos teorías que en un principio
parecen ser excluyentes pero que en realidad no lo son.
La primera alude como una necesidad fisiológica y la otra
como una diminución de la actividad cerebral de tipo conductual.
Sin embargo, la actividad cerebral sigue estando constante,
pero en diversas y tipos de ondas cerebrales junto con la fase del movimiento
rápido de los ojos.
El sueño se localizan cinco etapas o fases, cuatro de ellas
se caracterizan por ondas lentas y una rápida conocida como sueño REM o de
movimientos oculares rápidos.
La mayoría de los estudios destacan que el sueño de ondas
lentas o sueño no REM tiene la función de la conservación de la energía y en la
recuperación del sistema nervioso mientras que la fase REM o de ondas rápidas
tiene la función de la activación cerebral de forma periódica del sueño, procesos
recuperativos localizados, consolidación
de la memoria y en la regulación emocional. Otras funciones conocidas del sueño
son un importante rol en la regulación inmunológica, el proceso de reparación
de ADN y la remoción de desechos por el sistema glinfático
Las horas necesarias de sueño y la calidad del sueño
Otro concepto de mucha importancia y debate versan sobre la
calidad del sueño y la necesidad de dormir un determinado número de horas.
No existe un consenso sobre las horas idóneas para tener un
sueño reparador, pero sí que existe consenso sobre la cantidad de horas de
sueño según el grupo de edades
De esta forma, a medida que nos hacemos mayores necesitamos
menos horas de sueño en comparación con un recién nacido.
|
Edad |
Horas
recomendadas |
|
Recién nacidos (0 a
3 meses) |
14-17 horas |
|
Lactantes (4-11
meses) |
12-15 horas |
|
Niños pequeños (1-2
años |
11-14 horas |
|
Preescolares (3-5
años) |
10-13 horas |
|
Escolares (6-13
años) |
9-11 |
|
Adolescentes (14-17
años) |
8-10 |
|
Adultos jóvenes
(18-25 años y adultos de edad media (26-64 años) |
7-9 |
|
Ancianos (≥65
años) |
7-8 |
Esta revisión constató que los escolares que dormían menos
de 9 horas diarias de sueño tenían peor rendimiento académico y bajo
funcionamiento cognitivo.
En el caso del grupo de personas mayores de 65 años se pudo
constatar que los que dormían de 7 a 8 horas de sueño tenían un mejor
funcionamiento cognitivo y una mejor calidad de vida.
En cuanto a la fisiología del
sueño entran una serie de sustancias neuroquímicas localizadas en determinadas
regiones cerebrales. Se produce una cascada de sustancias químicas que son
promotoras del sueño y entregarnos a “los brazos de Morfeo” con aquellas sustancias
que nos inducen a la vigilia, existiendo un balance entre ellas.
Entre las sustancias
promotoras del sueño podemos mencionar (citoquinas, ácido gamma-amino-butírico
(GABA), prostaglandinas, adenosina, óxido nitroso, ATP extracelular, factor
nuclear kappa B, sustancia P) y entre las sustancias que se encuentran
asociadas a la vigilia (acetilcolina, norepinefrina, hipocretina, glutamato,
histamina).
Según estudios de la Fundación
Pascual Maragall han podido establecer relaciones entre las alteraciones del
sueño y la Enfermedad de Alzheimer.
Pero no solamente existen
alteraciones del sueño con el acúmulo de beta amiloides en la parte frontal del
cerebro sino también con la pérdida de sustancia gris, enfermedad de Parkinson.
Por estas razones no solamente
se trata de dormir un número determinado de horas sino el poseer un sueño
reparador, es decir, tener un buen balance de las sustancias promotoras o
inductoras del sueño con las sustancias que inducen la vigilia.
El Sueño Monofásico, Bifásico y Polifásico.
Todas las personas tenemos
unos hábitos a la hora de entregarnos a “los brazos de Morfeo”, tenemos unos
hábitos a la hora de dormir que pueden ser beneficiosos para nuestra salud o
bien perjudiciales.
En función de la continuidad y
frecuencia de las horas de sueño podemos establecer tres tipos de sueño,
algunos de ellos en contra de nuestros ciclos circadianos (que regula nuestro
sueño y nuestro estado de vigilia).
Por tanto, podemos establecer:
Sueño Monofásico: Es
el que las personas tienen un patrón normal de horas de sueño de 6 a 9 horas de
forma continuada.
Sueño Bifásico: Es
muy familiar porque solemos muchas personas practicar y consiste en dormir en
dormir entre 4 a 6 horas por la noche para luego hacer la famosa siesta diurna
(se recomienda no prolongarla más de una hora y nunca más allá de las seis de
la tarde).
Sueño Polifásico: El sueño polifásico consiste en que la persona puede descansar entre 4 a 6 veces al día. En períodos cortos que normalmente no sobrepasan las tres horas de sueño en un período de tiempo de un día.
Existen genios que practicaron
el sueño polifásico entre ellos podemos citar a personas que yo en particular
les hago una gran reverencia entre ellos están Leonardo da Vinci, Sigmund Freud
y Einstein.
Leonardo practicaba durante su
época más prolífera un descanso de 20 minutos, dormía, cada cuatro horas. Este
ciclo de dormir va en contra del ciclo circadiano de nuestro organismo. Pero
fue en esta fase de su vida donde se le ocurrieron las grandes ideas futuristas
para su tiempo: estudios sobre la anatomía y fisiología humana, óptica y
refracción de la luz, diseño de máquinas y artefactos voladores, hidrodinámica
y fluidos, la propagación del sonido, estudios sobre mecánica e ingeniería
militar, la proporción áurea y el descubrimiento del número irracional PHI onde
φ (phi) es aproximadamente 1.6180339887…
Pero quién podía aguantar su
carácter más iracundo con el paso del tiempo. Se murió a los 67 años en Francia
bajo el reinado de Francisco I.
Se cree que de una parálisis.
Fue un hombre adelantado a su época no por su faceta artística sino por ser un
visionario del futuro.
Conclusión.
En conclusión, podemos decir
que el sueño, el dormir, es necesario para nuestra salud mental, nuestra salud
física, psicológica y en la prevención de enfermedades.
De forma muy particular, no
recomiendo practicar el sueño polifásico por no ser saludable para nuestro
organismo.
Aunque, existen determinadas profesiones
que nos hacen recurrir a practicar el sueño polifásico son los marinos,
militares y demás profesiones que exigen relevos y trabajar tanto de día y
noche.
En estos casos, no nos queda
más remedio que practicarlo, pero con cautela porque irá en detrimento de
nuestra salud en general.
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